Cusco tiene otra maravilla y es Waqrapukara

Friday October 4, 2013
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Cusco tiene otra maravilla y es Waqrapukara

El paisaje que rodea Waqrapukara es sobrecogedor, pese a que todos los caminos conducen a este maravilloso lugar sólo son transitados por pastores de puna o agricultores locales.

Waqra es "cuerno" en español Pukara equivale a fortaleza. Los "cuernos" se alzan a 4.300 metros sobre el nivel del mar, en la cumbre de una enorme quebrada cubierta de bosques que coronan los abismos que dan al cañón del río Apurímac. El monumento arqueológico está rodeado de impresionantes andenes, plazas y un bosque de piedras que semejan tronos con gigantes mitológicos contemplando el paisaje cordillerano.

El explorador James Posso de la agrupación Ñan Perú nos dice "Waqrapukara no tiene nada que envidiar a los mejores destinos de turismo cultural, de aventura y de alta montaña" añadió"Como monumento arqueológico es una maravilla, pero hay que añadirle el impacto paisajístico de su entorno y las espectaculares formaciones pétreas".

SANTUARIO INCA

Arquitectura de poder: así lo califica el experimentado arqueólogo Miguel Cornejo Guerrero, quien investigó la zona en el 2010, en el marco de una investigación organizada por la Municipalidad de Acos y la ONG Proyecto 1409.

"Waqrapukara es un santuario inca de primer orden, que denota un inmenso poder político y religioso aún no descifrado", asegura Cornejo. "Cuatro antiguos caminos llegan al sitio, pero antes de acceder a Waqrapukara se llega a un espacio vivo formado por la erosión fluvial y eólica. Todo el entorno natural advierte desde lejos que se está llegando a un sitio especial, fuera de lo común, de una belleza incomparable. Sobre esta espectacular visión de formaciones naturales, los incas amoldan o insertan una maravillosa arquitectura ceremonial, fusionando y haciendo suya toda la creación natural con lo mejor de su arquitectura artística", añade el arqueólogo de la PUCP.

Entre los años 2005 y 2008 antes de  que Cornejo empezara su recorrido el arqueólogo cusqueño Miguel Colque Enríquez realizó un impecable trabajo de restauración, previa investigación para determinar profundidad de cimientos, técnicas constructivas y evitar que las estructuras colapsen. Posso y Cornejo coinciden en que la zona alberga otros yacimientos arqueológicos que podrían conformar todo un circuito turístico de primer nivel en el sur de Cusco. Se trata de Tambopukara, Yactapukara y Ayapukara, apenas conocidos por los lugareños.

TODOS LOS CAMINOS

A Waqrapukara se puede llegar tomando la autopista que va a Puno. A la altura del kilómetro 91 se encuentra el puente de Chuquicahuana, sobre el río Vilcanota, donde empieza la carretera que pasa por Sangarará –epicentro de una batalla durante la rebelión de José Gabriel Condorcanqui– sigue por Acomayo y termina en Acos, al pie del imponente cañón del río Apurímac.

Tomando la vía de  Acomayo siguiendo el ramal de Huáscar que va hasta la comunidad campesina de Huayqui. Se trata de un camino de herradura de aproximadamente 7.5 kilómetros.Otro de los caminos a Waqrapukara empieza  desde Sangarará (ver mapa) siguiendo hacia  hacia el suroeste, a través de un camino de herradura de casi 15 kilómetros de largo. Y la siguiente ruta pasa por la comunidad campesina de Huáscar, a través de un camino de herradura. Por último, se puede acceder al sitio desde la comunidad campesina de Chosecani, siguiendo la huella de un camino prehispánico. 

Al llegar, la primera impresión es de maravilla. El paisaje que rodea Waqrapukara es uno de los más espectaculares del mundo andino. El páramo altiplánico es interrumpido por los bordes de un inmenso cañón. Fuertes ráfagas de viento ascienden por los abismos formando caprichosas figuras en las cumbres de la quebrada. A esto se añaden los repentinos cambios de temperatura, con el calorcito y la fuerte radiación propia del mediodía que contrasta con el frío de hasta menos 10 grados bajo cero en las madrugadas. Los arquitectos incas pretendieron dominar el paisaje sin transformar su espectacularidad. 

Las curvas en las terrazas de piedra tallada parecen sujetar a la Waqra, que semeja una corona de doble pico. En medio de ella, hay una cueva natural con intervención inca y una pequeña ventana que da al abismo, que también permite una magnífica visión del cielo nocturno, poblado con constelaciones, planetas y estrellas de enorme valor en la cosmovisión inca.

"Me sorprendió hallar hornacinas de triple jamba", reconoce Miguel Cornejo. "Sólo las he visto en Pachacámac y Maukallaqta". Y añade que en los cuatros sectores identificados por Miguel Colque "existen evidencias que definen Waqrapukara como un santuario con poder político y religioso".

EL SUR TAMBIÉN EXISTE

Waqrapukara se puede integrar a los nuevos circuitos del sur cusqueño, que incluyen Andahuaylillas y Urcos. Incluso, podría servir para reflotar el circuito de "cuatro lagunas", cercano a Tinta, que empezó con buenas proyecciones pero que ha sido olvidado por las agencias de viaje cusqueñas. Según James Posso "Cusco sigue siendo Machupicchu y el Valle Sagrado – pero en el sur de la región existen circuitos que podrían duplicar la presencia de turistas peruanos y extranjeros".

Si se tratara de incluir circuitos de turismo vivencial para caminatas y bicicletas  de montaña Waqrapukara sería un punto estratégico. Y lo mejor es que permite al viajero acampar en los alrededores del monumento, sin horarios ni presencia masiva de turistas y  además con la posibilidad de gozar esa deliciosa sensación de estar descubriendo una nueva maravilla siguiendo esa antigua red de caminos que aun persiste en Acomayo.

SE PUEDE ACAMPAR MUY CERCA AL MONUMENTO ARQUEOLÓGICO

Solo algunas agencias ofrecen  Waqrapukara, estas salen del Cusco ( antes se recomienda aclimatarse en la ciudad) con un bus privado y en dirección sur pasando Andahuaylillas y Urcos. En el desvío del puente Chuquicahuana la ruta continúa rumbo a Acomayo, pero lo mejor es detenerse a orillas de la enorme laguna Pomacocha, que todavía conserva la flora y la fauna propia del altiplano andino.

Las agencias usan la ruta que sale de Acomayo hasta el poblado de Huayek, sobre los 3.300 msnm. Aquí empieza una larga caminata en ascenso hasta Waqrapukara en la que los visitantes tendrán la oportunidad de apreciar fantásticos paisajes.

De hecho no es un ascenso fácil, pero vale la pena al comprobar que se sigue un antiquísimo camino inca y se pueden visitar las pinturas rupestres de llamajpinta. El Ministerio de Cultura de Cusco ha implementado una zona para campamentos cerca al monumento arqueológico. Es necesario un buen equipo para caminatas y para soportar el frío nocturno.

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